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Red
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Martes, 31 de Agosto de 2010 13:13 |
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[Vídeos] "La bola de cristal" x La bellota radiactiva :: Más articulos de esta autora/or: En los años 80 vio su aparición en televisión un programa inusual por lo arriesgado y atrevido de su propuesta. 
Con el nombre de "La bola de cristal", muchos reconocieron la originalidad de este programa que se salía de la norma marcada por los programas infantiles de su época y de ahora, y que apostaba por tratar a los niños como personas
Con la llegada de Pilar Miró como directora de RTVE Televisión Española en 1987 muchas de las libertades del programa tuvieron que parar. Presionó para que se dejase de criticar a Felipe González (presidente del gobierno español en aquella época), a Ronald Reagan (presidente de los EEUU entre 1980 y 1989) o a Margaret Thatcher (primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990).
Esto provocó malestar a la directora del programa, Lolo Rico, y a sus guionistas, que si bien, durante todos esos años habían tenido toda la libertad que quisieron para hablar y tratar los temas que les pareciesen, ahora se veían con una soga al cuello y atados de pies y manos para poder hablar y criticar en libertad y a su manera lo que quisieran y, por tanto, con ganas de seguir con el programa. Fueron todas estas restricciones las que provocaron que La Bola de Cristal dejase de emitirse en 1988, sustituyéndose por un programa nuevo de corte más infantil llamado «Cajón Desastre» y conducido por Miriam Díaz Aroca.
Nota de La Haine: La página original de estos vídeos, http://labellotaradiactiva.blogspot.com, ya no está activa, por lo que hemos hecho una recopilación de algunos de los más renombrados programas de La Bola de Cristal
Inicio del programa y Electroduendes- Las mil y una noches 1/2
. Electroduendes- Las mil y una noches 2/2
. Electroduendes- Avería presidenta 1/3
. Avería presidenta 2/3
. Avería presidenta 3/3
. La Bruja Avería era libeGAL. Viva el mal, viva el capital ¡¡¡
. Electroduendes - Desenseñar a desaprender
. Electroduendes- Telediario 1/2
. Electroduendes- Telediario 2/2
. Electroduendes- Cenicienta 1/2
. Electroduendes- Cenicienta 2/2
. Eskorbuto - Os engañan
. Siempre sere un niño, Santiago Auseron
. Librovisor- Las revoluciones 1/2
. Librovisor- Las revoluciones 2/2
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Red
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Martes, 31 de Agosto de 2010 13:03 |
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| Sombras y miserias del movimiento contracultural que tuvo lugar en los años ochenta, financiado por el PSOE a golpe de subvención pública. |
Con el derrumbe de la Unión Soviética y la caída de la Europa del Este, muchos vaticinaron el fin de la historia. Las ideologías habían muerto y una ola de desencanto recorrió cada rincón del planeta. Mientras los niños iraquíes saltaban en pedazos, Baudrillard se empeñaba en que la guerra del gofo no había tenido lugar. Los estadistas políticos se felicitaban y en Wall Street corría el champaña entre carcajadas y pellizcos en el trasero a las secretarias.
Teníamos razón, nuestro modelo de organización era el único viable o como se empeñaban en decir desde la socialdemocracia antiguos maoístas hoy notarios o profesores de universidad, era el menos malo de los modelos. Ahora estábamos a salvo. Ese invento llamado postmodernidad servía de coartada para rematar cualquier viso de compromiso social o ético, invento que bien podría resumirse como «una actitud más frívola de diseño, fiesta y cinismo de terciopelo que invade revistas de cultura, debates públicos y comportamientos cotidianos […] repleto de conceptos sintomáticos como repetición, exceso, detalle, fragmento, metamorfosis, inestabilidad, desorden, caos, perversión, laberinto…»[1] En realidad hoy podemos arriesgarnos a sentenciar que más allá de una actitud, una conciencia (o falsa conciencia) de una época definida o un método de análisis de la realidad, la posmodernidad no fue más que un periodo histórico concreto, un puñado de años en los que la batalla ideológica se decantó de parte de los buenos, los que creían en el mundo libre, rápido y flexible. Dicho fenómeno tiene poco de extraordinario o inusual, aunque algunos se empeñaran en que habíamos llegado a un No-punto de la Historia, a una No-Historia, o lo que es peor, a una post-historia.
Sencillamente se enmarca en la estrategia capitalista que tiene por meta última sepultar cualquier viso de alternativa a la forma de organización política y económica existente[2], en otras palabras, la posmodernidad no fue más que un modelo de propaganda en un periodo concreto que obtuvo muy buenos resultados, una acertada campaña de marketing.
En España y como suele ser costumbre, nos subimos tarde y mal al carro de lo posmoderno, salto al vacío que se percibía muy complejo tras 40 años de oscurantismo cultural y represión abierta. Lanzarse al pozo de la fragmentación y lo frívolo, zambullirse en la ciénaga nihilista del todo vale y retozar con el lema No hay alternativa sin mancharse las manos de mierda y sangre, se convertía en una difícil tarea, pero se hizo, vaya si se hizo, de la noche a la mañana además y a golpe de subvención. No existe ningún fenómeno que ilustre de forma más propicia y adecuada, el desembarco de la posmodernidad en nuestro país como fue ese engendro llamado movida madrileña. Ahora con cierta perspectiva histórica es el momento de plantearse qué fue y qué nos ofreció la tan cacareada y vanagloriada movida madrileña.
Lo primero de lo que debemos cerciorarnos al abordar dicho monstruo cultural, es que junto a la famosa transición democrática, es de los pocos hechos o periodos que gozan de una visión positiva e incuestionable por parte de los media, existe una unanimidad más que sospechosa a la hora de valorar la movida, no importa que el periodista sea de ABC o La Razón, o de El País o Público, todos la ensalzan como un periodo casi mágico y lo que es peor, necesario, circunstancia que debería habernos puesto en alerta desde hace tiempo. La movida es junto a la transición y la monarquía, uno de los mitos mejor asentados en el imaginario colectivo español, muy pocas voces se atreven a cuestionarla. Yo como soy de los malos, de los que no se creen el cuento del mundo libre, rápido y flexible, romperé una lanza.
No podemos olvidar el contexto mundial en el que se produce la movida, los pérfidos años 80, falta todavía por escribirse el ensayo perfecto que narre con exactitud el verdadero advenimiento de oscuridad que supuso la llegada de dicha década prodigiosa: Reagan, Thatcher, techno pop, heroína, postmodernidad, permanentes rizadas y laca, sida, películas de Almodóvar, video clubes, discos de Mecano, la muerte de Steve Mcqueen… En un contexto tan poco propicio para los movimientos contraculturales surge la movida, la misma que bajo mi parcial y dogmática opinión, no fue más que un puñado de grupos de lo más mediocre, de una calidad ínfima, una ceremonia del mal gusto y lo cutre, un aquelarre de inofensivo nihilismo[3] que se le metió con calzador y sin vaselina a unas masas alienadas que terminaron siéndolo un poco más cuando concluyó el proceso, tutelado de principio a fin por las instituciones. Todo ello, por mucho que algunos críticos musico/culturales a sueldo de PRISA se empeñen en tildar dicho periodo como la edad de oro de pop español.
Ver a Pedro Almodóvar (gurú incontestable de la posmodernidad española) vestido únicamente con unos dodotis talla XXL, rodeado de grotescos personajes y berreando aquello de quiero ser mamá, incitando a su bebé a prostituirse, se me antoja cualquier cosa menos [post]moderno. Eso tiene un nombre y poco tiene que ver con actitudes culturales consagradas al nihilismo y la frivolidad neoliberal, se llama esperpento y lo acuñó Valle Inclán hace muchas décadas, incluso antes de que Jean-François Lyotard escribiera su tan emblemática obra La condición posmoderna.
Que artistas como Antonio Vega y Carlos Berlanga estén considerados verdaderos genios y visionarios, debería hacernos plantearnos muchas cuestiones. Antonio Vega, por mucha heroína que se inyectase, nunca dejó de ser un letrista vulgar, sólo hay que analizar tibiamente el texto de la obra cumbre de la movida: Chica de ayer, algo que dejamos al libre albedrío del lector, nos basta con recordar la lista de grandes artistas que la han versioneado; El canto del loco, Enrique Iglesias... La brillante metáfora nunca utilizada de, tus cabellos dorados parecen el sol, pone de manifiesto la elevada profundidad de un texto quizá demasiado complejo para dinosaurios marxistas de mi condición. El diario El País publicó una encuesta entre sus críticos musicales que sitúa Chica de ayer como la mejor canción de la historia del pop español, pues oye si lo dice El País…
Por su parte Carlos Berlanga y sus sintetizadores galopantes con Alaska gritando banalidades como que su novio es un zombie o aquello de terror en el súper mercado, hacían de lo posmoderno religión en nuestro país. A ello hay que añadir títulos como Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón, imperdibles en las narices, permanentes y hombreras, y el alcalde de una capital como Madrid incitando a la juventud a que se colocara, como suena.
Lo más gracioso del proceso es que, mientras a golpe de subvención se colocaba en el mapa a artistillas niños de papá (empezando por Berlanga) [hijo de un famoso director de cine] que celebraban la frivolidad más dantesca como símbolo inequívoco de una generación, en otro lugar se gestaba una verdadera revolución músico-cultural, realmente urbana, transgresora y contracultural y de corte eminentemente independiente: el rock radical vasco[4].
Grupos como Kortatu, La polla records, Eskorbuto o Barricada, daban voz a esa otra cara de la España moderna silenciada por los grandes medios; la heroína, la salvaje reconversión industrial, las aspiraciones nacionales, el terrorismo de estado, los abusos patronales, los despidos masivos.... Unos años de plomo y sangre que la movida no dibujó ni plasmó, se dedicó a ocultarlos a ritmo de sintetizador barato, retozando con unas instituciones profundamente corruptas (como se demostró no mucho más tarde) que venían de pactar la venta al mejor postor de la clase obrera en esa operación de maquillaje llamada comúnmente transición democrática, la pérfida Ana Torroja y su grupo Mecano no lo podrían haber descrito mejor: no me mires no me mires déjalo ya, que no me he puesto el maquillaje […] mira ahora mira ahora mira ahora, que ya me he puesto a la moda… Estrofa que define a la perfección la artificialidad y la trampa de la transición.
Los hechos son al menos muy interesantes: conforme la reestructuración industrial y el desempleo masivo siembran el desasosiego entre la juventud española de principios y mediados de los ochenta[5], tres fenómenos socio/culturales aparecen en la escena. Por una parte el auge –financiado a golpe de subvención pública– de la conocida Movida Madrileña, por otro lado la aparición de las macrodiscotecas y after hours que no cierran en todo el fin de semana. La famosa ruta destroy (bautizada del bakalao por los grandes medios a principios de los 90) aglutina a jóvenes de Madrid y Barcelona e incluso Sevilla o Bilbao, que acuden a la huerta valenciana a disfrutar de un fin de semana sin dormir a ritmo de anfetaminas. Por último la extensión de la heroína, a precio de saldo en el mercado por aquellos días.
Los tres fenómenos convergen al mismo tiempo en determinado contexto histórico y social, y los tres conllevan un elemento disuasorio común, las drogas. De forma perpetrada o planificada o haciendo la vista gorda, el hecho incuestionable es que la aparición y extensión de la droga como mecanismo alienante y disuasorio en nuestro país (evidentemente el individuo que consume droga no se plantea ni se moviliza por el porqué de las cosas) coincide con el periodo de mayor crecimiento de las tasas de desempleo, la expansión de la temporalidad y con la mayor y más desestabilizadora reconversión industrial que ha conocido la España moderna. No ver la relación es no querer abrir los ojos, sólo hay que empezar a encajar las piezas.
Entretener a las masas mientras nos colaban la transición
La movida madrileña no fue más que la perfecta cortina de humo, la operación de maquillaje cultural que necesitábamos ante nosotros mismos y ante el mundo, para subirnos al carro neo-liberal de los recortes, las políticas de austeridad y la entrada en la organización terrorista del Atlántico Norte. Nos empaquetaron el punk en la cola de El Corte Inglés, nos vendieron a los Sex Pistols pero se olvidaron de The Clash, primaba la provocación, pero dentro de unos límites claro. La movida no fue más que los últimos destellos, los últimos coletazos del tardo-franquismo, que tras colarnos la monarquía, Los pactos de Moncloa y una ley electoral injusta y profundamente anticomunista, quería tener a las masas entretenidas y alienadas en extremo para eso mismo, para que nadie cuestionara el proceso de maquillaje que enterraría a los trabajadores en un periodo de oscuridad y precariedad digno de las novelas de Dickens, ya lo dijo paquito, todo atado y bien atado.
La historia, aunque muchos vaticinaran su colapso, se puso de nuevo a caminar, y como el tiempo, deja a cada uno en su lugar. Sólo hay que echar un vistazo a todos aquellos gurús posmodernos y observar quién firma sus nóminas: Almodóvar se dedica (al margen de rodar nefastos filmes) a rubricar manifiestos en contra de Cuba por orden de Rosa Montero o a guardar espectral silencio respecto a la presencia de nuestras tropas en Afganistán. El rey del pollo frito (al margen de recibir merecidos pedrazos en el Viña Rock) se dedica a debatir en programas culturales como Crónicas marcianas, eso cuando no está recaudando fondos para la SGAE en conciertos benéficos, bodas o salones de peluquería. El productor de «la mejor canción de la historia del pop español» (el usurero Teddy Bautista) es curiosamente el presidente de la SGAE, una de las instituciones más odiadas por los españoles. Ana Torroja se consagra a engañar al fisco y vivir de las rentas, más de lo mismo podemos decir de Miguel Bosé, su complejo de Bowie y sus discos y giras del Papito, toda la vida cantando los mismos jodidos temas una y otra vez, lo de este chico es demencial. Alaska se entrega a su amigo Federico Jiménez Losantos y es una habitual del canal de extrema derecha Intereconomía, Loquillo hace lo propio con César Vidal, impagable la entrevista dialogando de country racista sureño, mientras el resto de músicos se dedican a lloriquear como colegiales por culpa de la piratería.
No asumen que el público prefiera ir a cualquier concierto minoritario de punk o hip hop, de la misma forma que no asumen que cualquier rapero mediocre tenga letras más elaboradas y profundas que Carlos Berlanga o Antonio Vega. Francisco Umbral (el cronista de la movida) terminó hablando de su libro en las páginas de El Mundo defendiendo a José María Aznar, de Fernando Savater mejor no hablamos y por su parte Agatha Ruiz de la Prada (la pionera de la onda fashionista) se casó con Pedro Jeta Ramírez [director de El Mundo].
Todas las piezas encajan, forman parte de un todo: ese mundillo progre profundamente endogámico que desde hace décadas monopoliza el mundo de la cultura española a través de las subvenciones del ministerio de cultura. Y como las casas reales, fornican entre sí para perpetuar el linaje, lo cual explica la nula capacidad intelectual de algunos y la disfunción mental de otros, pero se les acaba el chollo, internet y su oferta de cultura libre los está desbancando a patadas, no podemos más que esbozar media sonrisa nerviosa cuando se reúnen con la ministra de cultura para hacer el signo de la ceja y criminalizar el top manta. Es entonces cuando, ataviados con un bolso de Prada, millones de euros en su cuenta y su residencia en Miami o Andorra, aúllan aquello de ¡nos estamos muriendo de hambre! Y no les falta verdad, tienen hambre de flashes, de ego, de royalties, de portadas, de monopolio…
No merecen compasión alguna, eran puro simulacro burgués, estaban en nómina entonces y siguen estándolo ahora, con unas cuantas arrugas apenas estiradas por interminables sesiones de cirugía estética, momias del mundo del espectáculo (en el sentido Debordiano del término) que deambulan por el bulevar de los sueños pagados a golpe de subvención sociata. Lo que sucede es que la posmodernidad es una máscara que puede resistir el envite de trabajadores en huelga o muchas noches de anfetaminas en el Rock-ola, pero no puede resistir el paso del tiempo, el peso de la historia.
Notas:
[1] Una cultura de la fragmentación. Pastiche, relato y cuerpo en el cine y la televisión. Vicente Sánchez Biosca. Ediciones Textos Filmoteca Valencia
[2] El famoso eslogan de la inefable Margaret Thatcher «T.I.N.A.» (There is no alternative) que venía a decir algo así como: joderos porque no hay alternativa.
[3] Tan diferente del nihilismo radical de Eskorbuto y su anti-todo.
[4] Es menester recordar que no toda la movida fue un cataclismo de oscuridad, de la quema en la hoguera salvamos por supuesto los guiones de La bola de cristal ( http://www.lahaine.org/index.php?p=19129 ), Aviador dro (verdadera vanguardia musical) y a Parálisis permanente y Siniestro total, poco más.
[5] Hay que recordarle al lector que durante esos años que la movida quiso vendernos teñidos de apoliticismo y un carnaval permanente, se produjeron en España conflictos sociales de importante envergadura que desembocaron en situaciones casi pre-insurreccionales: la batalla de euskalduna, la entrada con tanquetas de la Guardia Civil en Reinosa, la marcha de los trabajadores de los Altos Hornos de Sagunto en Valencia… Luchas en las que los abusos por parte del estado y las fuerzas y cuerpos de seguridad fueron una constante, desde el empleo de munición real en las manifestaciones, a detenciones masivas y arbitrarias.
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/399801/index.php
http://www.lahaine.org/index.php?p=11616
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Red
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Lunes, 23 de Agosto de 2010 22:20 |
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http://abaingoardia.wordpress.com/2010/08/22/aste-nagusia-2010-luces-y-sombras-de-unas-fiestas-unicas-y-envidiables/
Ayer comenzó la Aste Nagusia, la catarsis, esa semana que como buenos bilbaínos que somos nos dura nueve días. Bueno, este año debemos decir que para quienes tan solo dure ocho días. Y ello es debido a que Bilboko Konpartsak, artífice y motor de este evento envidia de otros muchos lugares, ha decidido realizar un plante el próximo miércoles, día 25, que ayer mismo ya se dejó sentir cuando las comparsas realizaron su tradicional desfile de manera más austera, partiendo desde la explanada del ay-untamiento en lugar de la tradicional bajada desde Begoña, y repartiendo 10000 pañuelos negros que para mayor disgusto de las autoridades y medios que han hecho todo lo posible para ocultar el hecho, se dejaron ver tanto en la plaza del Arriaga como en las manos de la txupinera Aratz Irazabal.
El modelo festivo que posee Bilbo siendo único está siendo atacado desde años atrás. No ha sido únicamente el veto a las comparsas Txori Barrote y Kaskagorri por solidarizarse con los presos políticos bilbaínos que están lejos de la fiesta (que también), sino que es algo que viene desde mucho atrás. Solo hace falta darse cuenta con ejemplos.
Desde hará unos ocho años, Bilbo tiene dos desfiles de Carnaval, y no es porque se haya hecho necesario. El ayuntamiento, viendo que no podía relegar a las txosnas a un papel únicamente asistencial, y viendo que no podía ejercer un control de lo que deben hacer sobre ellas, las excluyó del desfile oficial, por lo que se ven obligadas a hacer un recorrido alternativo. Para tapar semejante agujero, el ayuntamiento, como toda buena administración, tiró del único medio que disponía para tratar de taparlo: dinero. El resultado ha sido un desastre. Todos los años basta con darse una vuelta para observar que el desfile más concurrido es el de las comparsas, tan cercanas porque son sencillas personas que a veces se disfrazan del modo más cutre, como lo hacemos el común de los mortales, mientras que el Ayuntamiento, aún pudiendo ser tan chulos como para traerse al mismísimo carnaval de Río de Janeiro, solo logra que su desfile tenga expectación ahí donde se cruza con el desfile de las comparsas. Resumiendo, un despilfarro económico de calles cortadas, de modelos y actrices innecesarios…
Desde el principio de los tiempos existe una comisión mixta de fiestas, en la que están representadas todas las fuerzas políticas de la corporación y las comparsas federadas en Bilboko Konpartsak representadas por esta. La comisión se ha encargado históricamente de organizar las fiestas, de coordinar y pagar actos comunes (fuegos artificiales, desfiles…), porque, también hay que decirlo, estos actos los pagan tanto el ayuntamiento como las comparsas. En la última década, a base de ordenanzas han ido cercenando su función, según denuncian las comparsas, convirtiéndola en una simple reunión del Ayuntamiento que informa a las comparsas de fechas y de lo que han decidido que se haga. Una buena muestra de ello es que el PNV (gestor, por ahora, del ay-untamiento), forzó la salida de Bilboko Konpartsak de Gogorregi, la comparsa de sus juventudes con la que trataron de tener representatividad en un sector que escapa a su control. A eso le llaman participación algunos.
Como se sabe Txori Barrote y Kaskagorri han visto prohibida la colocación de sus respectivas txosnas por haber puesto fotos de presos políticos vascos, algo que no gusta en esta época de gobiernos ilegítimos (y no me refiero a los que han sido elegidos mayoritariamente por el pueblo pese a que les escuece a algunos, sino de aquellos gobiernos conformados con listas excluidas). Lo más grave es que salga Azkuna en rueda de prensa el mes pasado diciendo que si las comparsas creen que está equivocado lo denuncien a los tribunales. Y los periodistas se callan. Darían ganas de decir “Bendita ignorancia”, pero lo peor es que todos lo saben. Me hubiese encantado estar presente para sacarles a todos los colores y decir “ya ha sido denunciado, señor alcalde”. Es cierto, la denuncia está interpuesta en el juzgado contencioso-administrativo por parte de las comparsas, pero, como sabemos todos, la justicia si por algo no destaca, es por su agilidad, por lo que se esperan que no salga a la luz hasta que puedan ponerse estas txosnas otra vez dentro de dos años, es decir, tarde.
Otra polémica que ha habido, y que una vez denunciado lo han silenciado, ha sido el hecho de que ha habido dos txosnas más que se ha prohibido poner. Una de ellas es la de Aberrigintzan (no perteneciente a Bilboko Konpartsak), vinculada a Eusko Alkartasuna, grupo hasta hace cuatro años socio del PNV en Bilbo (ya no tienen concejales), y que han recibido la excusa de que “No hay sitio”. Que casualidad que le hagan eso a la txosna del partido escindido del PNV hace veinte años, que hace dos decidió pasar de ellos cuando vieron que el PNV no iba a mover un dedo tras la prohibición del Constitucional a la consulta del Lehendakari Ibarretxe (demorada ocho años por su propio partido), y que acaba de firmar un acuerdo estratégico con la izquierda abertzale ilegalizada. A eso en mi casa se le llama pura y simple venganza.
La otra txosna es la de otra comparsa, Komantxe, ligada al movimiento de ocupación de Bilbo. Su veto es tan inexplicable como sorprendente, pues a día de hoy oficialmente no se saben las razones. Se usaron excusas peregrinas, vertidas o filtradas en muchos casos por El Correo (Español), como que ocupaba zona verde, algo que desmintieron con los planos presentados; o la excusa peregrina de que fue creada el año pasado para que pudiesen seguir Txori Barrote y Kaskagorri, cuando llevan no uno, sino dos años trabajando en el seno de Bilboko Konpartsak.
Una buena razón del veto podría encontrarse en que se han encontrado con que se les ha aplicado una nueva ordenanza que no se ha hecho aún conocida, pues se supone que será vigente a partir del año próximo. Esta ordenanza dice que cada comparsa debe exponer su proyecto por separado para aprobación del Ayuntamiento, a diferencia de cómo se ha hecho hasta ahora, englobadas todas en el proyecto común presentado por Bilboko Konpartsak. Además de restarle a la federación aún más su representatividad, es una clara muestra del clásico dicho del “divide y vencerás”, pues podría suceder así que el Ayuntamiento diese la opción de permitir a algunos ponerse y otros no, teniéndolo más fácil para lo segundo las más claramente políticas.
Como falso mito del verano también puede hablarse de las quejas de algunos foreros de falta de higiene, cuando puedes ver a innumerables brigadas de limpieza todos los dias a las siete limpiando tanto el recinto festivo como casi a los merodeadores nocturnos aún presentes, o cuando conoces a la gente que todos los años hace cola para sacarse el titulo de manipulador de alimentos, pues hay control de higiene del ayuntamiento todos los dias en todas las txosnas. O que son una cometencia desleal a la hosteleria porque no pagan impuestos, cuando las comparsas, primero, son asociaciones sin animo de lucro y, segundo, pagan el alquiler del suelo público desorbitado con todos sus gastos (agua, luz…). O que nunca presentan sus cuentas (hecho por el que un concejal del PP pedía que se prohibiera colocar ninguna txosna) ni declaran a que se destina el dinero, cuando son los ayuntamientos y gobiernos los primeros que jamás declaran a donde va todo su dinero y los primeros a los que debe exigirse esa claridad.
Otra gran serpiente de verano han sido los supuestos piquetes que habría el día del plante para evitar que bares y comercios abran ese día, amén de que se ha obligado a muchas a cerrar. Ha hecho falta que unos cuantos comerciantes y hosteleros de Bilbo nos reuniésemos, hiciésemos un manifiesto de apoyo, lo pasáramos entre nuestros compañeros, y anunciáramos que nada menos que el 80% de los comercios del Casco Viejo nos adheríamos al manifiesto de solidaridad, en la que destacábamos que las presiones para cerrar eran absolutamente falsas, como demostrará que ese día abriremos, pero haciendo actos de solidaridad y protesta, pues este modelo festivo, ademas de disfrutarlo, supone un beneficio economico considerable para los negocios del Casco Viejo. De hecho, el viernes mismo ya me di una vuelta por el Casco y vi a bastantes con el cartel en defensa de Aste Nagusia. Tiene gracia que hablen de presiones los mismos que envían a brigadas enteras de municipales los viernes y sábados por la noche para obligar al cierre.
Uno de los mayores agitadores de la destrucción del actual modelo festivo sin lugar a dudas, ha sido El Correo. Ya que hablo de ellos, voy a hablar de la gran mentira que nos han contado este año: su centenario. El Correo no ha cumplido cien años. El Correo nació en Julio de 1937, una vez caído el frente en Bilbo, y su nombre completo era literalmente (si mal no recuerdo cuando lo leí) “El Correo Español de la Falange de las JONS”. Este periódico absorbió a un periódico monárquico ya existente “El Pueblo Vasco”, cabecera que compartieron hasta hace pocos años. Ese periódico sí se creó en 1910, pero como fue obligado a absorberse en 1937 a mi modo de ver se puede decir que desapareció ese mismo año. Ese, y no otro, es el origen de El Correo. Pero claro, queda feo en esta época recordarlo, no vaya a ser que la cacareada Memoria Histórica saque a relucir tus vergüenzas. Aunque tampoco se avergüenzan demasiado. No hay más que ver su alergia a todo lo que huele a vasco, sus titulares hechos a mala ostia y el público que se pasa por su foro en la web, para concluir que el periódico solo hizo un lifting en el nombre.
Volvamos a la Aste Nagusia. Todas las polémicas creadas en los últimos dos años en torno a la fiesta las ha fomentado el periódico. El año pasado txupinera era Sonia Polo. ¿Quiénes dijeron que era un escándalo que la txupinera fuese hermana de un preso político y originaron una polémica que encantó a PSE y PP? Resultado de la misma fue la carta anónima que la txupinera recibió con una bala dentro. ¿Quién dijo que la txosna de Komantxe ocupaba zona verde? ¿Quién dijo que se había presionado a los comerciantes para cerrar? ¿Quien, para crear divisiones internas, activó a elementos próximos, sino ya dentro, del PSE para erigirse en poco menos que portavoces de la comparsa Txomin Barullo (comparsa que presentó en 1978 al Ayuntamiento el actual modelo festivo), con una carta en la que además de venir a decir que el único gestor de las fiestas debe ser la corporación municipal, mentían diciendo que Txomin Barullo no estaba de acuerdo con el plante? Porque tres días después (la carta se publicó el viernes anterior), el portavoz de Txomin en las comparsas salió públicamente a decir que la comparsa apoyó el plante mayoritariamente. ¿Quién publicó al día siguiente el siguiente titular: “Txomin Barullo hará el plante y se desmarce de la carta de algunos de sus miembros”? Ese titular está hecho a mala ostia. Porque la realidad más bien dice este otro titular: “Seis comparseros de Txomin Barullo se desmarcan de la decisión mayoritaria de la comparsa de apoyo al plante de Bilboko Konpartsak”.
A El Correo le da alergia esta Aste Nagusia. Y no es porque lo diga yo. Solo hace falta leer la edición digital esta mañana a eso de las 12. Las cuatro noticias destacadas sobre Aste Nagusia eran las siguientes:
- El txupinazo, del que omiten hablar de los pañuelos negros que se ven en toda la plaza y en manos de la txupinera; omiten parte del discurso del pregonero, como el recuerdo a TODOS los bilbaínos que no pueden estar en las fiestas, y los pitidos cuando habla de los 30000 inmigrantes censados en Bilbo, una actitud xenófoba de la que El Correo tiene su responsabilidad.
- Una encuesta sobre lo que te parecieron los fuegos artificiales de anoche.
- La corrida de toros.
- Y el programa festivo de los hoteles.
Ese es el modelo de El Correo (y probablemente de todos los partidos políticos que han atacado a Bilboko Konpartsak): fuegos, (pan y) toros y hoteles. Fiestas de y para señoritos. El alcalde de Gasteiz Patxi Lazcoz remarcaba al finalizar sus fiestas que había habido una gran participación, a lo que las txosnas respondían que asistencia no es lo mismo que participación. Quieren fiestas asistencialistas, no participativas. Fiestas alejadas de la realidad, eso que llaman “apolíticas”, cuando la vida entera es pura política, y cuando todas sus decisiones, incluidas las festivas, tienen evidentes connotaciones políticas. Buscan fiestas privadas.
Os animo a todas a pasaros durante esta Aste Nagusia a disfrutar de la misma, a pasaros por las txosnas y sus innumerables actividades, a dar la espalda a las pretensiones del Ay-untamiento, de El Correo, del Departamento de Interior, y de sus fuerzas de choque, esas que amenazan con hacer un macrobotellón el día del plante (¡que gran alternativa a 24 horas de ausencia de concursos y conciertos, cogerse una absurda borrachera!), y demostrar tanto el día 25 como todos y cada uno de los días de Aste Nagusia que este es un modelo que vino para quedarse para siempre.
Como conclusión, para quienes lo desconocen y para los que lo omiten y/o lo falsean, ahí va este artículo publicado ayer en Gara extraído de una entrevista a Karmelo Landa, integrante en 1978 de Txomin Barullo (como parte de los agitadores utilizados por El Correo) y de la comisión de fiestas de aquel año que nos cuenta su origen:
http://www.gara.net/paperezkoa/20100821/216718/es/La/Aste/Nagusia/de/Bilbo/un/espacio/conquistado/por/el/movimiento/popular/ |
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Red
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Viernes, 06 de Agosto de 2010 10:13 |
En los lugares donde existen monstruos en los lagos que aparecen cada verano para alegría de becarios y autoridades varias, es más fácil que cuando alguien llama a la puerta a las cuatro de la madrugada sea el vecino que llega con un colocón y se ha dejado las llaves. Pero si los lagos están secos, informativamente hablando, si la necesidad de aparecer en la tele es algo irresistible, es bastante normal que se monten operativos policiaco-políticos que intenten abarcar todos los titulares de los medios de comunicación. El monstruo del lago Ares ha aparecido este año con una historia larvada, con una venganza personal, con algo que se incardina dentro de una actitud desesperada.
No nos cansaremos de señalar el desajuste de algunos periodistas. Si se acaba de saber que a Sara Carbonero, Carles Francino y Ángeles Barceló les falta una o varias asignaturas para acabar su licenciatura, a muchos otros les falta una asignatura primordial: el respeto a todos, especialmente a la verdad; la imprescindible necesidad de comprobar las noticias, el pudor profesional de no ser más papista que el papa y saber que en todos los asuntos relacionados con los servicios secretos de todos los cuerpos y fuerzas de inseguridad del mundo mundial, se intoxica, se amplifica, se miente y nunca se rectifica. No es que los detenidos sean supuestos por estética, es que lo son por ley. Y si los familiares, amigos, correligionarios, policías, jueces y otros seres dedicados a montar el número exageran, se pasan, el periodismo tendría que poner un cerco de objetividad, no abundar, no ponerse al frente de los adjetivos y las injurias.
Y lo han hecho tanto en esta ocasión que uno siente en el fondo una sensación extraña. Están tan fuera de madre, tan exhaustos en crear lírica ante un hecho del pasado, tantas ganas de despertar el lago durmiente de ETA que algo bueno está sucediendo, no para los detenidos a los que les marcarán en su cuerpo su noción de la democracia, sino en general para el futuro inmediato. Están muy nerviosos y en este caso han respondido de una manera tan infantil, que solamente puede significar que algo bueno se avecina.
Raimundo Fitero http://www.gara.net/paperezkoa/20100805/213886/es/El-lago-durmiente
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